Wednesday, September 29, 2010

Pedro Camejo, afrodescendiente primero




Placa en alto relieve de Pedro Camejo ( El Negro Primero) en la Avenida de los Héroes, la cual forma parte del monumento de Carabobo. de 1.20 mts x 80 cms, sobre un pedestal de 1.80 mts x 90 cms


Tomado de:
http://www.enfoques365.net/N14782-pedro-camejo-afrodescendiente-primero.html

Por Eduardo López Sandoval
eduardolopezsandoval@yahoo.es
El escribir por estos medios, en estos tiempos de avanzada de la telemática, tiene sus caracteres: han opinado, casi en tiempo real, acerca de nuestro escrito anterior, -que fue el primero de esta serie- disímiles y numerosos lectores. De algún lugar llamado Winston Salem, desde el propio Imperio, he tenido importantes opiniones. Se comunicó con nosotros un nuevo amigo de la red, Don Ricardo Izquierdo, quien se identifica: “Yo, vivo y trabajo aquí en Paz de Ariporo, Casanare, en el Colegio Juan José Rondón, hace 19 años”. Hasta tuvimos el honor de recoger los pareceres del propio Juan José. Por supuesto, me escribió un correo electrónico Juan José Rendón, porque Juan José Rondón no pudo ser, no porque esté en el Panteón Nacional, además, porque sus tiempos están muy alejados de estas eras de máquinas con teclas, y por sobre todo, no hay ningún testimonio que indique que el Coronel Rondón supiera leer y escribir. Me dice Juan José, -repito, el de hoy: “Entrando de Rondón... Tuve el placer de encontrarme con su escrito hoy, me resulta grata la aproximación que hace usando ese paralelismo. El Presidente Uribe, en una conversación en Honduras, me recordaba esa historia y me decía jocosamente, Coronel Rendón “vaya usted y salve la Patria”, citando la orden que recibió Juan José Rendón en la Batalla del Pantano de Vargas. Por cierto, mi Padre, mi Abuelo, mi Bisabuelo y así hasta la época de la independencia, se llamaron igual y todos fueron varones primogénitos, militares del ejército, únicos varones en su familia; con la excepción de mi persona que aunque estudié la secundaria en el Liceo Gran Mariscal de Ayacucho, la vida me llevó a Ser Estratega. Pero de campañas y de gobiernos. Estás en lo cierto en la confusión con los apellidos; era originalmente Rondón y con el tiempo y como un interés humano normal por hacer la diferencia frente a otra parte de la misma familia, se cambiaron los apellidos. Sin embargo provienen del mismo árbol Genealógico. Un abrazo. JJ Rendón o Rondón.”. A este correo electrónico, no se le ha cambiado nada en sustancia, especialmente, el indiferenciado uso, que hace el Estratega de campañas electorales, entre Rendón y Rondón.


Les recuerdo. En el anterior escrito, hablamos de Juan José Rondón –el guariqueño, héroe de la independencia de Colombia y de Venezuela-, y la “encarnizada-sin-sangre” pelea que han tenido los historiadores por definir su tierra de nacimiento, en franco parangón con Juan José Rendón, “héroe” de la victoria de Santos, en los recientes comicios presidenciales de Colombia. Asimilamos en ese escrito, a los dos Juan José, por varias razones: uno, por ser venezolanos, que se fueron ambos a pelear a Colombia. Por supuesto, cada uno en lo suyo, J.J. Rendón como estratega electoral de hoy, y J.J. Rondón, como coronel de la Guerra de Independencia contra el Imperio Español. Dos, por ser estos venezolanos, no sólo tocayos, además probablemente parientes, quizás primos, por tener los apellidos Rondón y Rendón, apellidos que sólo tienen una raíz, “provienen del mismo árbol Genealógico”, Juan José Rendón, dixit. Todos quedamos de acuerdo en que un Juan José, es el héroe de la Batalla del Pantano de Vargas, y el otro Juan José, es el héroe de la batalla del pantano de Santos.


A nuestros telemáticos lectores, les gustó bastante la idea de los Historiadores que pelean sin balas, y sin sangre. Exponíamos como ejemplos de la baja densidad de fuego de los enfrentamientos, la discusión de la oficialización del adulterio de Simón y Manuelita. Decía que si el adulterio es un delito, entonces los hicieron, -a Manuela y a Simón-, delincuentes Post Mórtem. Eso si, esto si la Manuela era esposada de un inglés, y si el delito alcanzaba también al cómplice, Bolívar en este caso. El otro ejemplo que gustó, -digo yo que gustó, por lo que comentan, hasta hoy, en la red-, es el otro caso de tema de discusión baladí: si la figura de quien está en el billete de cinco es, o no es, la figura de Negro Primero. Porque es la figura de un homosexual, dicen unos; otros aseguran que el retrato es de un hombrote. Hay un tercer grupo, que no se mete en el sexo de nadie,- ni que sea un exministro-, pero reivindican, con frenética energía, que no se dice Negro Primero, que lo correctamente bolivariano, y nacionalista, y socialista del siglo XXI, y punto, es decir: Afrodescendiente Primero.


Hoy nos referimos a este último aspecto de los temas de los Historiadores, comentados por ustedes. (Valga este paréntesis: estas nuevas formas de comunicarnos, tiene sus desventajas, pero como ventaja debemos anotar esta franca posibilidad de retroalimentación. Ustedes me han enmendado la plana, al informar que el esposo de Manuela Saenz de Thorne, era inglés y no francés, como equivocadamente lo aseveré. Sugieran un tema, preferiblemente relacionado con la Historia de Venezuela, como bien se puede ver).


Ataquemos, entonces, al Negro Primero, al tema histórico de Pedro Camejo, quiero decir. A este personaje lo conocemos en estos tiempos, sí y sólo sí, gracias a José Antonio Páez. Y ha sido atacado, -ellos sí han atacado al Negro-, por quienes han llevado la batuta de esta República, que este llanero ayudó a crear. No importa con que adjetivo se disfracen los atacantes, cuarta, quinta o decimonónica, el Negro puso su vida en aras de la creación de la República de Venezuela, y como premio, -quizás-, ha sido atacado por sus jerarcas.


Veamos el ataque despiadado que ha sufrido este Pobre Negro: sus restos no descansan simbólicamente al lado de su negra y amada esposa, como sí descansan simbólicamente, a partir de este año, los restos de su oligarca y blanco jefe, al lado de su amada amante –que no era su esposa-, porque la Manuela, era esposada de un médico inglés llamado Dr. James Thorne. De la Negra esposa del Negro, que Juana Andrea Solórzano se llamaba, no sabemos dónde están sus restos.


Pero es que tampoco sabemos dónde están los restos del propio Negro Primero. Como no sabemos, qué fue de los haberes militares ganados por el Negro, sin tocar la Ley Anticorrupción. Sabemos que los haberes militares estuvieron constituidos por un hato, que este bien inmueble, -que precisamente por eso, por ser inmueble, por no poderse mover a un banco intervenido-, está en el mismo sitio, con el mismo nombre, en el Estado Apure, en espacios que eran jurisdicción de Barinas para la época de la concesión de los haberes militares, de parte del Presidente del momento, -José Antonio Páez-, a la esposa del mártir, Juana Andrea Solórzano. Los funcionarios públicos del INTI, en el marco de la fiebre de los estudios de las cadenas de títulos de las fincas que producen en el país, deberían ver si en los eslabones de la cadena de este Hato, se encuentra Juana Andrea, si hubo desprendimiento, y por qué causa. (Esto de la causa, es un término de abogados. En cristiano es, ¿hubo venta, herencia, a quién y por qué razón?).


Ahora hablemos de un ataque nuevo, -de este poseso-, al Negro que entregó su vida, -sin pedir haberes-, por la existencia de este país que pisamos. Nos referimos al cambio de nombre de Negro Primero. Este poseso, en el uso de sus ilimitados poderes le ha cambiado el nombre a todo. Ahora existe la Concejala y la Fiscala; no la Concejal y ni la Fiscal. Le cambiaron el nombre al país, somos bolivarianos; pero decir bolivariano, que debería ser nuestro gentilicio, no designa a un nacido en este país, sino al miembro de un partido político. Como esto: ahora es prohibido decir negro o negra, a los negros y negras.


Al poseso, que se declara anti-imperialista, le informo: El término afrodescendiente para nombrar a los negros, lo acuña una corriente de pensadores norteamericanos, para oponérsele a la palabra niger, que es un término, entiendo, que proviene del latín, que quizás pasó por el francés, que es peyorativo entre ellos, es decir, es muy mal visto el niger en el Imperio. Repito, eso es entre ellos, -allá ellos en su Imperio, diríamos. Para nosotros, no, a palabra negro, para llamar a una persona, sea ésta negra o no, es todo lo contrario, es una palabra de mucho cariño, hasta melosa, diríamos. Pero el poseso en una actitud “pitiyanqui”, ha copiado el pensamiento del Imperio, y ha querido cambiar la connotación que le damos nosotros a mi negra. (No nos arrepintamos de este paréntesis: soy amigo de una Alcaldesa, que es blanca, muy blanca, catirusia decimos por estos llanos. Y el esposo, cuando no tiene los papeles muy buenos con ella, por llegar tarde, …por el dominó, …por los amigotes, y 18 años, y esas cosas, al siguiente día con el más azucarado de los tonos, le dice, “mi negra”; y esa es la llave mágica para lograr una entrega sin condiciones).


Que lo digan los gringos, que lo impriman, ellos están en todo su derecho. Y la gente del poseso que quieran copiar los códigos de sus enemigos, que los copien. En estas páginas aparece una información, que se produce en el Imperio, que dice, “Halle Berry, La mamá más sexi del cine. La conocida actriz afroamericana fue la más votada como mamá más sexy del cine…”. De esta noticia producirse en Venezuela, acerca de Gledys Ibarra, debería decir de la actriz: “La negra más sexi de la televisión, … y etcéteras”.


Por otra parte, la palabra afrodescendiente no designa expresamente a nadie de color oscuro, porque hay etnias blancas que son tan africanas como el más negro tinto que exista. Conclusión, no permitimos que nos cambien a Negro Primero por Afrodescendiente Primero. Ni que lo pinten.


Otro ataque al Negro, que no es de este poseso, es la indeterminación del lugar donde nació este llanero. Leamos lo que nos afirma la página oficial E:\Portal Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.htm, en el aparte denominado Héroes y Personajes Ilustres: “Pedro Camejo, valeroso Teniente de Caballería al servicio del General José Antonio Páez. Conocido como Negro Primero, por ser negro y el primero en entrar en combate. Nació en algún lugar del Alto Llano alrededor del año 1.790.”. Léase de nuevo la indefinición del portal oficial “mesmo”, cuando dice: “en algún lugar del Alto Llano alrededor del año 1.790”. Y el denominado Alto Llano, es cualquier lugar del Llano con altura sobre el nivel del mar por encima de los 100 metros, nunca San Juan de Payara.


En este espacio, en el de la indeterminación del lugar donde nació el Negro, debemos sentar en el banquillo de los acusados, a los miembros de la Academia de la Historia de Venezuela, los de número y los sin número, los con silla y los sentados en el suelo, los con vida y los del más allá, los “vivos” y los pendejos, todos. Todos tienen, aunque sea una molécula de culpa en esta falta, pronta a cumplir su bicentenario. El lugar de nacimiento del Negro es una incógnita intocada, los amigos y paisanos de San Juan de Payara lo han payarizado, cosa que se aprecia en su justa dimensión, ante la falta de cuna, -o más bien de chinchorro, otra vez-, que acoja al Negro. Cuando digo payarizado, lo digo intentando parodiar la palabra nacionalizado, porque es reconocido por el Derecho Internacional Público, que el tener una nacionalidad, es un Derecho Humano. No deberían, -dicen los Derechos Humanos-, existir humanos apátridas, sin patria. Nosotros en este Llano, decimos, -intentado parodiar, repito-, que no deberíamos cargar, cerca del bicentenario, con el deber no cumplido, de hacer este homenaje a los indiscutidos héroes de nuestra independencia. Entre ellos, Negro Primero.


Sabemos, por la pluma de Páez, que el Negro era vecino de San Juan de Payara, es decir, estaba avecindado, para el momento que se incorpora a las filas del Ejército Libertador, antes había peleado para los realistas. Por esa misma pluma, entonces, sabemos que no nació en este pueblo de Apure, que le da su nombre al Municipio. Se tienen por lo menos cinco hipótesis que intentan ubicar el cuero donde nació el negro Pedro Camejo, pero esas hipótesis hay que probarlas dentro de los parámetros de la ciencia histórica. Pero eso cuesta plata, y no da votos.


Otro ataque que recibe el Negro, estoicamente, de parte del poseso, es que lo han colocado en el devaluado billete de cinco. Perdón, no lo pusieron a él, pusieron el retrato de un impostor. Definitivamente este no es el retrato de Negro Primero. De este retrato, -aunque reconozcamos que los retratos no tienen sexo, menos los retratos anónimos-, hay suficientes dudas acerca de la definición sexual del autor de este anónimo, como para no colocarlo representando, nada más y nada menos, que a Negro Primero. No más comentarios acerca del sexo del autor, menos de quien intenta representar, respetamos las decisiones que cada quien tome acerca de su propio ser, pero vindicamos las decisiones que los funcionarios públicos, que circunstancialmente ocupan un cargo toman, y que tocan nuestra historia. La historia no es del funcionario público, es de todos.


De las hipótesis que intentan ubicar el pueblo, esposa, restos de la Negra y el Negro, destino de sus bienes, padres del Negro, raíces en África, dueños del esclavizado, precios, puerto de entrada y salida, les hablaré en próximas conversaciones…


Pendiente el escrito que me insinúa el poseso, BOLÍVAR DELINCUENTE, el título es una papa caliente, se las pondré en sus manos la próxima semana.
Saludos cordiales, desde Calabozo, la capital del llano integral colombovenezolano.

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