Thursday, April 7, 2011

192º años del grito de Las Queseras del Medio


Tomado de:

http://www.elinformador.com.ve/noticias/opinion/columnas/anos-grito-queseras-medio/36629

Por José Gregorio Colina


josegregoriocolina@hotmail.com

El 3 de abril de 1819, con 154 llaneros, José Antonio Páez, nativo de Curpa estado Portuguesa, conocido también como ‘El Centauro de Los Llanos” a sus 29 años de edad, atraviesa el Arauca en busca de las tropas enemigas, y dejándose perseguir un trecho, como quien huye, se devuelve presuroso al grito de “¡vuelvan caras!”, y aprovecha el desconcierto de los realistas para penetrar en sus filas y derrotarlas.

Las Queseras del Medio, que así se llamó esta acción decisiva y heroica por el sitio que sirvió de escenario, dieron al caudillo llanero una victoria inenarrable y le merecieron del Libertador el título de “la mejor lanza del mundo”. En algunas partes se registra esta batalla el día 2 de abril, y del mismo parte de guerra se infiere que ocurrió el día 2. Sin embargo, el propio Páez en su autobiografía señala que fue el 3 de abril. Luego de tan heroica acción, Bolívar premió a los 154 guerreros con la Cruz de los Libertadores y dictó una hermosa proclama que decía: “¡Soldados! Acabáis de ejecutar la proeza más extraordinaria que puede celebrar la historia militar de las naciones.

Ciento cincuenta héroes, guiados por el impertérrito y decidido general Páez, hombre de firmes convicciones de propósito deliberado, han atacado de frente a todo el Ejército español de Morillo. Artillería, infantería, caballería, nada ha bastado al enemigo para defenderse de los ciento cincuenta compañeros del intrepidísimo Páez, las columnas de caballería han sucumbido al golpe de nuestras lanzas; la infantería ha buscado un asilo en el bosque; los fuegos de sus cañones han cesado delante de los pechos de nuestros caballos...”
El investigador José A. Febres Guevara ha hecho un seguimiento a cada uno de los héroes de esta jornada apureña, y ha demostrado que no fueron 150 sino 154, incluyendo al propio Páez, que desde luego también participó. Sin duda alguna esta Batalla de Las Queseras fue el mayor triunfo de la carrera militar de general Páez: En reconocimiento a su brillante acción, Bolívar lo condecoró con la Orden de los Libertadores al día siguiente.

Hay que dar gran importancia a este heroico hombre llanero, que en su gesta libertaria y por su amor a la bella patria que lo vio nacer, aportó no sólo su valentía, coraje, inteligencia, gallardía, decisión en esta batalla en los llanos apureños específicamente en tierras payareñas, aledañas al campo de Apure sequito, dándole a Venezuela una grandeza en libertad.

Páez no sólo se destacó por su extraordinaria valentía en el campo de batalla sino que demostró su coraje como coleador, ya que fue el primer hombre dedicado a este arte vernáculo, autóctono y relancino.

Es importante darle la connotación a esta fecha magna.

José Gregorio Colina

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  Venezuela del siglo XIX


Tomado de:

http://www.elinformador.com.ve/noticias/opinion/columnas/8201venezuela-siglo/36628

Por Rodulfo Celis Vargas

José Antonio Páez, el héroe de la independencia y de su muy célebre maniobra del “vuelvan caras” en la Batalla de las Queseras del Medio, fue sin duda el principal jefe político y primer caudillo de Venezuela en sus albores como nación independiente.

En abril de 1831 se juramentó como Presidente. Con él se inicia la era del caudillismo en Venezuela, un fenómeno social y político surgido durante el siglo XIX, caracterizado por la aparición de líderes carismáticos cuya forma para llegar al Gobierno se fundamenta en el reconocimiento del liderazgo por parte de las multitudes, que depositan en “el caudillo” la expresión de los intereses del conjunto y la capacidad para resolver los problemas comunes.

El caudillismo fue un fenómeno político que caracterizó a casi todos los gobiernos durante ese siglo y hasta casi a mediados del siglo XX. Recordemos que Páez en 1835, delegó el poder en José María Vargas, quien abdicó en 1836, y su período fue terminado por Carlos Soublette. Páez, retoma el gobierno en 1838. Soublette fue nuevamente presidente en 1843, y en 1847 es elegido el General José Tadeo Monagas.

El General se aseguró de que su hermano José Gregorio Monagas fuese hecho presidente en 1851, quien proclamó la abolición de la esclavitud en 1854. José Tadeo volvió al poder en 1855, pero su régimen autoritario vio su fin en la Revolución de Marzo de 1858, comandada por Julián Castro.

Los decretos del nuevo gobierno crearon inestabilidad e hizo inminente el estallido de un conflicto armado conocido como la Guerra Federal. Los federalistas liberales obtuvieron importantes triunfos gracias a su líder Ezequiel Zamora, quien muere en San Carlos en extrañas circunstancias.

Le reemplazó Juan Crisóstomo Falcón. Guzmán Blanco, hijo de Antonio Leocadio Guzmán, tramó junto con su padre el retorno al poder de los liberales. En abril de 1870 tomó a Caracas. Una vez hecho presidente, implementó medidas tendientes a modernizar el país e instaurar el orden definitivo, dictó el Decreto de Instrucción Pública y Obligatoria e inició la transformación urbanística de Caracas.

Fue su política una promoción del culto a los héroes del pasado, especialmente a Simón Bolívar. Designó al bolívar como moneda nacional, y decretó el Gloria al Bravo Pueblo como himno nacional. Luego de cinco años, pasó en 1884 el mando a Joaquín Crespo.

A éste le siguieron sucesivamente el propio Antonio Guzmán Blanco, Hermógenes López, Juan Pablo Rojas Paúl, Raimundo Andueza Palacios y Guillermo Tell Pulido. En 1893, Joaquín Crespo obtiene nuevamente el poder. El saldo final del siglo XIX fue el caudillismo, la autocracia y la idealización del culto a los héroes.

Rodulfo Celis Vargas

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Sunday, April 3, 2011

¡Vuelvan carajo…!


Tomado de:

http://diariodelosandes.com/content/view/150632/105841/

Escrito por Luis Enrique Borges

Domingo, 03 de abril de 2011

Varios momentos estelares de nuestra historia fueron protagonizados por José Antonio Páez. Mezcla de audacia, suerte, valor, incluso de la ingenuidad propia de un ser formado más en las rudas faenas del campo y en contacto con la naturaleza, que en los salones de clases. Aquel llanero, que haciendo honor al refrán, era del tamaño de la circunstancia que debía enfrentar, tenía tanta fuerza de voluntad que hasta logró, muchas veces, sobreponerse a la epilepsia y padeciendo un ataque, botando espuma por la boca, se mantenía sobre el caballo, con una lanza de casi dos metros en la mano, atacando furioso al enemigo. ¿Quién no le iba a tener miedo a ese general, que en honor a la verdad, debió parecer un animal rabioso...? Y además, aquel hombre no peleaba según las reglas de la academia militar, por lo cual siempre sorprendía a un enemigo que planificaba, detalle a detalle las batallas... Sucedió entonces, que con apenas 150 llaneros, José Antonio Páez cruzó el río Arauca, para atacar sorpresivamente a las tropas enemigas. Ese fue un asalto temerario, pues los realistas eran más de 2.000. Y todos se pusieron en movimiento, muchos sin saber qué pasaba. Avanzaron sedientos de sangre, y los llaneros echaron a correr. Ante lo que pensaban sería una fácil victoria, todo el ejército español se lanzó tras ellos, y fue entonces, En Un Día Como Hoy, 3 de abril de 1.819, cuando Páez, gritó Vuelvan Caras, logrando una espectacular victoria.

José Antonio Páez ya se había anotado unos éxitos por su singular manera de hacer la guerra. Eso le ganó la confianza total del ejército de llaneros que le seguía de Bolívar y el alto mando militar. 1.819 fue un año importante para Páez, pues el 20 de enero fue ascendido a General de División por el propio Libertador y el 26 de febrero fue nombrado Gobernador de Barinas. En esa situación estaba realizando la campaña de Apure con Bolívar, cuando el 3 de abril se encontraron ante el ejército realista, separados por el imponente rio Arauca. Páez no lo pensó dos veces, y preparó un ataque sorpresa. Cruzó el rió y atacó a los realistas. Pablo Morillo vio la situación fácil y mandó su caballería al mando de Narciso López, eran unos 1.000 jinetes en total, para acabar con Páez y sus 150 compañeros. Sucedió entonces lo fantástico. Una información, medio crónica medio leyenda, plantea que a Páez le dio un violento ataque epiléptico que le dejó inactivo en plena batalla. Los llaneros quedaron desconcertados y ante la falta de órdenes precisas, iniciaron la huida, más entonces, Páez reaccionó y comenzó a gritar: "Vuelvan carajo..." "Vuelvan carajo..." Aquellos hombres obedecían ciegamente a su líder y sin importarle la enorme ventaja del enemigo, se volvieron y arremetieron contra este. Aquel grito, "Vuelvan carajo..." Fue registrado piadosamente como "Vuelvan Caras..." Pero sea como fuere, aquella fue la lucha de David contra Goliat. La enfermedad y la posible circunstancia que motivó el hecho, en nada le restan el coraje de un hombre que se fue a luchar contra un enemigo descomunal y lo venció, gracias a la solidaridad y la acción de un colectivo dispuesto a dar la vida en defensa de la patria... Las Queseras del Medio, le dio al caudillo llanero una victoria extraordinaria y le mereció del Libertador el título de "la mejor lanza del mundo".

Es de suponer que los realistas estaban excesivamente confiados. Mucho más cuando los patriotas huyeron, por eso, cuando los 150 llaneros se lanzaron contra el ejército realista, se generó el caos. Nadie entendía que pasaba. Murieron los primeros atravesados por las largas lanzas de los llaneros y se convirtieron en obstáculos en el camino de los que avanzaban confiados. La muerte fue una saeta sorpresiva entre las tropas de Morillo, quien perdió 400 hombres, armas, pertrechos y caballos, mientras que los patriotas sólo lamentaron la muerte de dos hombres y seis heridos. Luego de tan heroica acción, Bolívar premió a los 150 guerreros con la Cruz de los Libertadores y dictó una hermosa proclama, con la cual reconoció el valor de aquellos aguerridos llaneros. Cuando estas noticias llegaron a España, Fernando VII se enfureció, no podía entender como el Mariscal, Don Pablo Morillo, un genio militar, no lograba vencer a "aquélla gavilla de salvajes poco numerosa", por lo cual le escribió Morillo al rey "Dadme un Páez, Majestad, y mil lanceros del Apure y pondré Europa a vuestros pies".... Recordamos que, En Un Día Como Hoy, 3 de abril de 1.819, los llaneros vencieron en Las Queseras del Medio.

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