Friday, March 2, 2012

LA VIDA DE JOSÉ ANTONIO PÁEZ SERÁ ANALIZADA EN FORO MÉDICO

http://joacoramon.blogspot.com/2012/03/la-vida-de-jose-antonio-paez-sera.html

General José Antonio Páez  Fotografía  tomada en 1863 - Anonimi Fotografia 0,255 x 0,20


Tomado de:

Carlos Alarico Gómez*


La vida del prócer José Antonio Páez será analizada el próximo sábado 10 de marzo en el auditorio del Urológico de San Román, en Caracas, auspiciado por la asociación de médicos “Templo de la Amistad” que preside el conocido doctor Julián Viso. El evento está programado para las 10 de la mañana y la invitación es abierta a todos los interesados en ahondar en el estudio de este importante personaje de nuestra historia. En el foro participarán el doctor Rafael Arteaga Romero, descendiente directo del héroe; el magister David Chacón, director de la Fundación Hermano Nectario María; y el profesor Carlos Maldonado Bourgoin, especialista en el período estudiado. Como relator y moderador actuará el historiador Carlos Alarico Gómez.

Los temas que serán analizados se concentran en su actividad familiar y cultural, así como en los inmensos aportes que le hizo a la institucionalización de Venezuela como república soberana, en los albores de nuestra nacionalidad. Como se sabe, el héroe de Las Queseras fue determinante en la dirección de los destinos del país a partir de la consolidación de la Independencia en 1821, primero como comandante de los distritos de la Gran Colombia denominados Caracas, Barquisimeto, Barinas y Apure; y más tarde como presidente de la República, cargo que asumió de hecho desde que fue proclamado jefe civil y militar de Venezuela durante la Asamblea celebrada en la Iglesia de San Francisco en Caracas el 26 de noviembre de 1829 y de derecho cuando fue electo por unanimidad en la Convención de Valencia en mayo del siguiente año.

*El profesor Alarico, fue secretario de prensa de la Comisión Bicentenario del general en jefe JOSÉ ANTONIO PÁEZ (13 de junio 1990-13 de junio 1991). Condecorado con la Orden José Antonio Páez. Autor de la biografía Páez Inmortal. Orador de orden en San Fernando de Apure, San Felipe, Acarigua y Ocumare del Tuy durante el año Bicentenario de Páez.


Labels: ,

Tuesday, November 15, 2011

Tejedores de Nacionalidad Páez como impulsador de tradiciones

http://orinocopadrerio.blogspot.com/2011/11/tejedores-de-nacionalidad-paez-como.html
     El General  José Antonio Páez1867 - Fritz George Melbye Litografia 0,22 x 0,13

Tomado de:


Desde niño se gestó en José Antonio Páez, el hijo de Curpa, la figura del centauro, y a lomos de los caballos que le tocó montar durante la gesta independentista fue dejando por los caminos diversas anécdotas relacionadas con los equinos.

Una de ellas se dio en la Batalla de Mata de la Miel, librada en 1816, cuando al enfrentarse con sus bravos llaneros al ejército español. La primera bala disparada por los súbditos del rey mató a su caballo. Rodilla en tierra Páez arengó a su tropa y le pidió vengar la muerte de su caballo. Y así fue, tras una sangrienta batalla los llaneros derrotaron a los realistas y fue ésta la primera gran victoria militar de José Antonio Páez.

En la batalla de Las Queseras del Medio (2 ó 3 de abril 1819) se ganó Páez el título de Centauro de los llanos y Jinete Audaz. Acompañado de una caballería de 153 lanceros, el bravo guerrero portugueseño cruzó a nado el río Arauca, llevando en la izquierda la montura y con la diestra nadaban, y apretadas fuertemente con los dientes las lanzas, como único armamento. Fueron a enfrentar al ejército de 1.200 hombres que comandaba el español Pablo Morillo.

Los hombres que acompañaban a Morillo eran militares escolásticos (salidos de la Academia militar española), mientras los llaneros de Páez y él mismo iban aprendiendo en los propios campos de batalla el arte de la guerra; tenían menos pertrechos bélicos, en desventaja numérica, semidesnudos, virtualmente vestidos con el fervor de las ansias de libertad.

La desigualdad de los ejércitos rivales hizo que Morales se sintiera ganador desde antes del combate. El español ordenó echar pie a tierra para acabar con los patriotas. De forma inesperada, en medio de la batalla Páez ordena la retirada y casi enseguida, sorprendido el ejército español, el grito de Vuelvan caras  o vuelvan carajos se extendió por la llanura, logrando una arrolladora victoria sobre los realistas, que huyeron dispersándose confundidos, ante la sorpresiva y extraordinaria maniobra militar de Páez.

Sólo dos patriotas murieron en esta batalla. Los Bravos de Apure destruyeron la caballería realista, el resto se dispersó en la sabana y cerca de quinientos militares españoles muertos quedaron en el campo de batalla apureño.

Esta batalla la recuerdan cada año los llaneros venezolanos con una carrera de caballos en el río Apure, durante la cual solamente los caballos cruzan a nado las aguas, guiados por los competidores montados en canoas para cruzar el río.

Llanero contramarcado

Fuera de los campos de batalla el General en Jefe José Antonio Páez fue un llanero genuino, conocedor de todas las faenas del llano, practicante de muchas de ellas, además de ser reconocido como un excelente coleador, actividad que desarrolló desde muy joven en San Fernando de Apure y San Felipe, estado Yaracuy, reseñan biógrafos, cronistas de la historia de Venezuela y el mismo Páez en su autobiografía.

Durante el ejercicio de su primera presidencia de Venezuela, el Centauro de los Llanos impuso el coleo como espectáculo en las fiestas patronales de toda la geografía venezolana. A Páez se le consideró el mejor coleador del siglo XIX.  Título similar se le adjudicó al guariqueño Jesús Aguilera, catalogado como el mejor coleador del siglo XX. En las mangas de coleo de Venezuela siempre se repite la frase Quien agarró primero la cola del toro fue el general José Antonio Páez.

El Libertador del Apure fue también el pionero del hipismo en Venezuela y desde 1956 se le rinde homenaje con el Clásico José Antonio Páez, primer peldaño de la Triple Corona Nacional. El primer ganador de este Clásico fue la yegua criolla Berenjena, nacida el año 1953, hija del uruguayo Callejas en la inglesa Agnes Labbesse.

En los diarios de los años 1500 hasta comienzos del siglo XX se reseñan episodios y carreras de caballo con participación de ejemplares propiedad del general José Antonio Páez, ganadores, como su amo. Gustavo Flamerich en su libro Diversiones en 4 siglos en Venezuela 1500-1900 habla de la presencia de Páez en la hípica nacional como propietario de caballos:º
 En la pág 86 aparece el texto de una misiva escrita de 1839 por el General Páez a José Maria Francia, la cual con la forma de escribir de antes, dice textualmente:

 Mí estimado Francia: Acabo de correr el caballo pan de trigo con el Potro Rosado; este corrió más de 4 cuerpos en cada  una de las carreras que ce les dio. Por cuya razón determino que se lleven pa Maracay a pan de trigo i al de Estevan Peres –  Puedes despachar al pion hoy mismo – yo le entregare aquí los 100 ps  para Martines.
Tu afmo. s.v.
Páez

En otra página del libro citado se lee:

Pág. 85... Ayer corrió el caballo Guerrero contra el Rinconero y se lo gano por mas de 6 cuerpos, la apuesta fue de 860 ps y yo fui 500 Bárbara 40 y Mani 20 lo demás entre Don Carlos, Juan Pérez otros amigos, yo no jugué mas por q no tenía dinero disponible, pues la victoria la sentí en la faltriquera, mi partido tenía miedo y por esto no se llenaron de plata a pesar del ánimo que procuraba infundirles... La concurrencia era inmensa parecía q no había quedado gente en su casa y desde allá trajeron tanto al caballo, como al jinete que fue Anzola, en triunfo hasta la misma caballeriza, parecía que celebraban un triunfo adquirido contra algún  tirano y yo en todo esto acordándome de ti y de nuestro querido Fernando que tanto aspiraba por un triunfo como este que cicatrizara las heridas que  habíamos recibido en nuestro amor propio... "


Melodías acompañantes

AL GENERAL PAEZ JOSE ROMERO CARRAO DE PALMARITO.mp3
AL GENERAL PAEZ JOSE ROMERO CARRAO DE PALMARITO.mp3
6793 kb   Reproducir   Descargar  

LA MARCHA DE PAEZ ENEAS PERDOMO.mp3
LA MARCHA DE PAEZ ENEAS PERDOMO.mp3
2614 kb   Reproducir   Descargar  

QUESERAS DEL MEDIO ENEAS PERDOMO.mp3
QUESERAS DEL MEDIO ENEAS PERDOMO.mp3
2335 kb   Reproducir   Descargar  

1.- AL GENERAL PAEZ  CANTAN José Romero Bello/Carrao de Palmarito/ conj, Llaneros del Oeste Arpa Joseíto Romero LP Leyenda de Paulino El turpial 1978  Velvet LPV 1588
2.- LA MARCHA DE PAEZ  L,M y Voz Eneas Perdomo Arpa Joseito Romero LP Canto y Coplero 1978 DCM 804
3.- LAS QUESERAS DEL MEDIO Canta Eneas Perdomo/Arpa Eugenio Bandres/LP Cantares de Tierra Llana/1979 Gilmar Bl 2080




Labels: , , , , ,

Monday, October 17, 2011

José Antonio Páez (Amores)

http://www.reflexionesrosetasher.com/2011/10/12/jose-antonio-paez-amores/
El General  José Antonio Páez 1828 por Robert Ker Porter Acuarela sobre Cartulina 0,51x 0,37

Tomado de:

Posted By RoseTasher
on October 12, 2011

En la vida del General Páez sin lugar a dudas dos mujeres en épocas distintas tuvieron gran influencia, Dominga Ortiz su esposa ( 1809 en la Iglesia de Canaguá), originaria del Estado Barinas y de familia distinguida, en plena lucha por la independencia esta mujer patriota “señora del jefe” (como le decían los lanceros de Páez) siguió a su hombre en algunas batallas y ya en su casa le daba ánimos a las familias violentadas de sus hogares por la crueldad de los realistas; en las haciendas organizaban fandangos, fiestas donde cada persona llevaba comida o bebida, casi siempre eran al aire libre en la llanura y sobre todo cuando los lanceros se iban para enfrentar el enemigo.

Salvó al general Páez del gobernador de Barinas y de varias emboscadas en la selva, le llevaba montada en su caballo alimento a los distintos escondites que ella sola conocía, el centauro dormía en una hamaca colgada de los árboles con la lanza sobre el pecho y las manos encima, le advertía si me llamas de noche hazlo por la espalda porque por el frente no respondo, así era Páez; en esa época Dominga era su único amor, por diez años fueron felices, tuvieron dos hijos Manuel Antonio y Rosario, con la pasión de la juventud.

En 1820 en Valencia (Estado Carabobo) conoce a Barbarita Nieves, se enamora, fue un flechazo, era una verdadera belleza, su esposa desaparece, regresa a Barinas donde se encarga de la educación de los hijos.

Barbarita Nieves comparte con el presidencias de la republica y su vida política, lo transforma en hombre culto y protegen entre los dos las bellas artes.

En su residencia La Viñeta en Caracas organizan veladas, conciertos, donde oligarcas y diplomáticos escuchan al Presidente y a Barbarita cantando, el barítono ella contralto, duetos reseñados en libros de la época.

Dos hijas tuvieron Ursula y Juanita apodadas por humoristas “Las Barbarini” heredan el talento musical de sus padres, en 1847 muere Barbarita, Páez la llora desconsoladamente “Se apagó mi buena estrella” solo el General Monagas se niega a darle el pésame y cuando Páez lo increpa le contesta Monagas ¿Acaso se ha muerto mi comadre Dominga?

Doña Dominga reaparece nuevamente cuando su vida pública se deshace, lo salva nuevamente de la prisión, y le será fiel hasta la muerte.

Tuvo varias aventuras amorosas, y con una dama colombiana de apellido Ricaurte la que lo acompaña a los Estados Unidos tiene un hijo Ramón Ricaurte que en el destierro lo ve morir, sus biógrafos concuerdan que las mujeres de su vida, tuvieron gran influencia en su destino.
Category:

Labels: , , ,

Thursday, May 5, 2011

Conmemoramos El 138 aniversario de la Muerte de José Antonio Páez


Dr. Rafael Arteaga R. (*)

A la edad de 83 años muere en su residencia de la Calle 20, Numero  42 de de la Ciudad de New York el General José Antonio Páez. Contaba 83 años para ese 06 de mayo de 1873. Fue el más longevo  de todos los próceres de nuestra independencia y como tal quien más actividad   militar y política desarrollo.

Asistido por el Médico A.K Gardner, la causa de su muerte fue una bronconeumonía, enfermedad esta común en ancianos, probablemente adquirida en las semanas previas a su fallecimiento en el frio clima de Neoyorkino, durante   sus paseos acostumbrados por parques de la mencionada ciudad.   

Para el momento de entregar su vida, estaban a su lado, su hijo Ramón Páez Ricaurte y muchos emigrados políticos como él, la mayoría cubanos, que le amaron y le respetaron en vida, recordando la excelente disposición que mantuvo Páez, de obedecer la escogencia que de  él hizo  el Libertador Simón Bolívar, para conducir y mandar una expedición a Cuba, con miras a consolidar la independencia de esa isla caribeña y quisieron tributarle en sus últimos momentos una prueba de ese amor y  ese respeto que por tantos títulos  era acreedor el anciano General venezolano.

Su cadáver fue embalsamado gratuitamente por el doctor Francisco Gálvez.

En la prensa americana  de ese día  6 de mayo, aparece lo siguiente:

“…Murió pobre, emigrado de su país natal, del suelo que libertó con su pujante lanza, con el fuego de su corazón y con la energía de su espíritu ardiente como el sol que baña los inmensos llanos que fueron la cuna de este ilustre campeón de   la independencia americana; como si la Providencia hubiese querido recibirle en su seno maternal, en los momentos de su muerte, en la misma condición humilde y sencilla en que le dio el soplo de vida en la ignota y pobre villa de Araure…”

Del libro de Tomas Michelena Resumen  de la vida Militar y Política del Ciudadano Esclarecido  General José Antonio Páez (Tipografía El Cojo, 1899) extraemos lo siguiente: “… ayer por la mañana a las 10, los amigos personales del muerto, inclusive los doloridos, se reunieron en la última morada  de la Calle 20 del Este, para dar la  última  visita a sus restos. - A las diez y cuarto salió el féretro entre las lágrimas de los dolientes, y fue colocado en un sencillo carruaje tirado por dos caballos. Sobre el féretro había dos banderas americanas, una de las cuales hecha de seda y terciopelo y hermosamente bordada en plata y oro, había sido presentada por el propio General Páez al Mayor A.E. P. Green quien comandaba la tropa que  escoltó al caudillo   al buque que lo llevó a Venezuela, en la primera partida de esta ciudad a su Patria… …El carruaje y el acompañamiento compuesto de una docena de coches, llegaron a la Iglesia  Católica  Romana de San Esteban (sic) a las diez y media de la mañana. Ya a esta hora estaba llena la hermosa iglesia por todas partes. El  féretro  fue llevado al pie del presbítero y colocado sobre unas andas a cuyos lados había seis candelabros con velas encendidas. Sobre el ataúd había cuatro guirnaldas de flores, mientras a la cabeza y pies estaban colocados en posición recta dos cruces de flores siemprevivas…”  
“…Posteriormente  fue llevados al Marbel Cementery y depositados temporalmente en una bóveda a la espera que el Gobierno y el pueblo de  Venezuela reclamaran los restos de aquel patriota para ser sepultados con honores militares…”

*Tataranieto del prócer

Labels: , ,

Tuesday, November 30, 2010

Personajes de la Campaña de Carabobo José Antonio Páez


José Antonio Páez (1790-1873), militar y político venezolano, Caudillo de la independencia y primer presidente de la Cuarta República de Venezuela (Curpa, 1790 - Nueva York, 1873). La multiplicidad de intereses que han arropado la llamada historia de la Independencia de Venezuela y el nacimiento de la República, durante el siglo XIX, encuentra su representación máxima en la figura de José Antonio Páez. Las circunstancias que condujeron a este hombre, de condición humilde, a convertirse en presidente de la República y en el gran defensor de Venezuela, no hacen sino dibujar un panorama de alianzas políticas y militares necesarias en un escenario de máxima inestabilidad. En su reverso, la historia revela las múltiples facetas de un hombre que, movido por el azar de una guerra civil con tinte independentista, declinaba su rostro en peón de hacienda, comerciante de ganado, jefe de los ejércitos llaneros y gran caudillo de la patria.

Se formó en la rígida disciplina de la"llanería".Las verdaderas hazañas heroicas de Páez comenzaron con la acción de Mata de la miel (16 de febrero de 1816), cuando derrotó, con sólo 500 hombres, a los 1.800 soldados al servicio del coronel realista Francisco López. A raíz de ese éxito fue ascendido a teniente coronel. En el Yagual, ocho meses después, volvió a aniquilar a las fuerzas de López, que esta vez contaba con 2.300 hombres. Su victoria en la batalla de Mucuritas (28 de enero de 1817) fue portentosa Páez, que disponía de 1.100 llaneros, derrotó al general español Miguel de la torre, que dirigía un ejército de 4.000 soldados.

En los instantes finales de la victoria independentista en la batalla de Carabobo, que tuvo lugar el 24 de junio de 1821, donde también desempeñó un papel muy destacado, Páez fue ascendido a general en jefe. Después de tan exitoso combate pasó a ser el jefe absoluto del departamento de Venezuela, integrante desde finales de 1819 de la República de la Gran Colombia.

Acuña Bárbara
CI: 24.818.156

Labels: ,

Sunday, August 1, 2010

Recordando al General Páez


General. José Antonio Páez en su traje de Llanero

Litografía Tomada de la Edición de su Autobiografía de 1867. De 0,22 x 0,135

Tomada

http://josedionisiosolorzano.blogspot.com/2010/07/recordando-al-general-paez.html

jueves 29 de julio de 2010

En estos tiempos en los cuales defender a los “enemigos” del régimen es un delito, me atrevo a escribir sobre uno de los personajes de nuestra historia más vilipendiado por el chavismo, el “Boves bueno”, el taita de los lanceros, el centauro del llano, el General José Antonio Páez.
Erguido sobre el lomo de su caballo, rodeado de la polvareda que levantan los cascos de las bestias que cabalgan sus hombre que a todo tropel se abalanzan contra la metralla enemiga, viendo a sus rivales en rigoroso uniforme hondeando las banderas del Rey, se ve el cuerpo vetusto y gallardo de quien es el amo y señor de la planicie llanera venezolana.
Las balas de sus rivales no lo tocan, a sus lados yacen los cadáveres de sus compañeros agujerados por el aguacero de plomo que cae de las filas de los españoles, él firme levanta la voz que se dispersa por toda la batalla gritando: Viva la Libertad, carajo.
El general que con 157 hombres derrotó en la batalla de Las Queseras del Medio, a las trompas realistas, que lo cuadriplicaban en número, el mismo que fue el ejecutor del plan maestro del Libertador Simón Bolívar en la batalla de Carabobo, que dio la libertad por completo a la república.
Éste hombre que es visto por muchos como inculto, pero escasas personas recuerdan su faceta de músico, compositor, y actos de teatro, nadie trae a colación que es el creador de la república, el fundador de la nación, un hombre que gobernó a Venezuela en tres oportunidades y logró el reconocimiento internacional, legalizó a aquella nación repleta de montoneros, le dio cuerpo al Estado Nacional.
El General Páez, quien derrotó a los españoles asestándole los más duros golpes durante la Guerra de Independencia, es hoy maltratado e insultado por los llamados chavistas, que poseen el tupé casi obsceno de llamar al gran jefe de los “Bravos de Apure”, traidor a la causa libertaria.
Los venezolanos debemos de reconocer quienes son los verdaderos traidores a nuestra nación, aquellos que la han regalado a las bahías caribeñas de la isla de Cuba, a aquellos que han repartido nuestras riquezas en Argentina, Uruguay, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, aquellos que han vivido simplemente para menospreciar nuestra propia calidad humana y recuren a profesionales de otras naciones ha hacer los trabajos que pudiéramos realizar los criollos.
José Antonio Páez, es el representante de los llaneros, de todos y cada uno de los venezolanos que amamos esta república y que hacemos todos los esfuerzos necesarios y alcanzar nuestras metas, que no son otras que consolidar a Venezuela, como un territorio para la libertad, como lo había soñado el Generalísimo Francisco de Miranda y el Libertador Simón Bolívar
.

Labels: , , , ,

Saturday, June 26, 2010

PAEZ Y CARABOBO




Gonzalo Villamizar A *


Los venezolanos en este día nos acercamos por once años al Segundo Centenario de nuestra máxima gesta en aquella guerra de perfiles épicos, la batalla de Carabobo, que junto a la batalla de Ayacucho se estudian en las academias militares del mundo, ambas planificadas por el genio militar del Padre de la Patria, sus ejecutores fueron José Antonio Páez y Antonio José de Sucre.


Penetremos en el alma de estos dos próceres eminentes: el Gran Mariscal de Ayacucho con su espíritu noble y de suprema sencillez, sin ninguna malicia en sus procederes como admirable producto del pensamiento enciclopédico y el amor por su tierra, pureza en la ilusión de libertades sin ataduras con los vicios del poder; perteneciente al grupo social con acceso a buena formación intelectual que lo dotó de fuerte convicción de su destino para desempeñar un papel en aquella magna obra de la Emancipación. Su infame asesinato muestra la presencia entre nosotros del dolor de la tragedia griega como martirio de los héroes.


José Antonio Páez es la otra Venezuela sin cuya participación no hubiéramos podido acceder a la Independencia. El es el hombre humilde y sencillo que brilló con su lanza fulminante logrando ascender en su proceso de engrandecimiento; en aquellas sabanas sin límites, junto a la maestra que le enseñó las primeras letras tan solo alcanzó una precaria educación elemental, casi analfabeto, sin oportunidades para nutrir su mente, ajeno a las preocupaciones de los círculos intelectuales de Cumaná y Caracas.


El proceso evolutivo de la guerra encajó en su personalidad, de peón simple, pasa a ayudante de mayordomos, las refriegas aparecen de pronto en aquellos parajes que esconden páginas culminantes de la historia, poco a poco este jinete audaz e inteligente gana la confianza de los superiores, pasa a comandar fuerzas de su autoría, presto a desplazar al sanguinario Boves y realizar el milagro de convertir aquella masa combativa en baluarte de la revolución.


Cuando se entrevista por primera vez con Bolívar en 1818, ya es un oficial veterano y jefe, a los dos los aproxima buena química, la cual les durará toda la vida, admiración y fuerte apoyo por parte de Bolívar, afecto, deslumbramiento y lealtad consagrada por Páez.


La presencia del Libertador catapultó a José Antonio Páez hacia las alturas para realizar tareas grandes como atender casi la totalidad de la logística para la campaña de Carabobo, cumplir las tareas tácticas, y en plena batalla, asumir una combatividad escalofriante frente al poderoso ejército realista, su bravura lo hizo ídolo frente a un sargento español que lo auxilió y regresó a filas republicanos cuando lo afectó un ataque epiléptico.


Es el general José Antonio Páez con esfuerzo autodidacta convertido en hombre culto, un guerrero transformado en admirable presidente civilista, depositario del recuerdo y la gloria de Bolívar, fue quien primero se alzó para reclamar para Venezuela su condición de república independiente. Este 24 de junio: ¡Gloria a José Antonio Páez, héroe máximo de la batalla de Carabobo!, ¡Gloria al Libertador!



* El autor pertenece a la asociación de médicos escritores con sede en caracas, Venezuela.

Ensayista, articulista de la prensa, conferencista, medalla homenaje de la federación médica venezolana a médicos humanistas, ganador del concurso literario Andrés Eloy blanco, patrocinado por la federación médica venezolana.

Ha publicado varios libros de sumo interés para el conocimiento de la historia de Venezuela; el último: aldea global, es un libro que además de condensar, en forma ejemplar, didáctica y amena, los hechos más representativos de la historia universal, nos sirve de repaso para actualizar nuestros conocimientos.

Ojala, sirva de texto para la educación media, la cual carece de un libro con estas características
Gerónimo Alberto yerena cabrera

correo: yerena.geronimo@gmail.com

Labels: , ,

Sunday, April 25, 2010

Manifestaciones convulsivas del General José Antonio Páez


Dr. Abraham Krivoy
Dr. Rafael Arteaga Romero *
Academia Nacional de Medicina, Caracas, Venezuela.
Boletín ANM. Abril 2010. Krivoy A, Arteaga R. Año 2, Nº 16, III-23


R E S U M E N


Se describe la vida familiar del Gral. José A. Páez, su nacimiento en 1790 y su reconocimiento como fundador de la República de Venezuela de la cual fue su primer Presidente electo en 1830 y luego en dos oportunidades más. Se hace una revisión de su genealogía (orígenes y descendencia). Casado en 1809 con Dominga Ortiz, tuvo 3 hijos, sobreviviendo dos: Manuel Antonio (tatarabuelo del autor.RAR) y María del Rosario. Posteriormente, en 1820, conoce a Barbarita Nieves, mujer culta y refinada la cual le enseñó las bellas artes, canto y música, ejecutando con propiedad el piano y el violín. Durante su permanencia en Argentina, Pàez escribió bellas melodías en pentagrama musical. Durante sus períodos presidenciales Páez fue un gran impulsor de los códigos de leyes, de escuelas, bancos y de una política de inmigración.


En 1850, luego de permanecer dos años en prisión, fue exilado vía Saint Thomas hacia Nueva York, retornando a Caracas entre 1859 y 1861, años en los cuales relata el tiempo compartido y disfrutando con nietos y demás familiares.
Regresó a Nueva York y muere en esa ciudad en Mayo de 1873. Quince años después sus restos mortales fueron retornados a Venezuela y sepultados en el Panteón Nacional.
Las convulsiones del general José Antonio Páez han llamado la atención por sus peculiares características de su aparición en circunstancias, la mayoría de las veces estresantes y en otras por la profunda asociación que realiza con desencadenantes tipo de la culebra y más complejo aún, asimilar la carne de pollo a la de la culebra. El término epilepsia procede del griego “epilambanein” y significa ser sobrecogido o poseído bruscamente por fuerzas exteriores, expresando la concepción animista que desde tiempos inmemoriales asoció a esta enfermedad con fuerzas sobrenaturales y que gestó uno de los estigmas más sólidamente fijados en el inconsciente colectivo de la humanidad. Se ha encontrado descripción de la enfermedad desde hace más de 2500 años; la evidencia gráfica más antigua relacionada con esta enfermedad procede de Babilonia, data del reinado de Hammurabi (1739-1685 aC. ) y se conserva en el museo británico. Se trata de una lápida que contiene un texto de medicina, donde los diferentes tipos de ataques epilépticos reciben los nombres de dioses y espíritus “malvados”. En el antiguo Egipto se conocía con el nombre de la enfermedad “nesejet” y se consideraba una enfermedad enviada por Dios y sumamente peligrosa. Quinientos años aC, aparecen descripciones desde sagradas escrituras a las descripciones hipocráticas.
Las descripciones convulsivas de Páez la tomamos de un médico, Arístides Rojas, quien las describe; de la autobiografía de Páez y de las personas que estuvieron cerca, las presenciaron y las comentaron.
Se describen cronológicamente las acciones y campañas donde ocurrieron las convulsiones y se revisó la literatura asequible del tema que se anexa al trabajo. Se realizan los comentarios clínicos del tipo de crisis a la luz de la neurología moderna y se realizó el árbol genealógico de los ascendientes y descendientes de Páez.


Dr. Abraham Krivoy – abrahamkrivoy@cantv.net

Dr. Rafael Arteaga Romero – radar25@gmail.com


Ilustración tomada de “El General en Jefe José Antonio Páez visto por su tataranieto” del Dr. Rafael Arteaga Romero. http://generalenjefejoseantoniopaez.blogspot.com/2009/06/el-general-jose-antonio-paez-visto-por.html
Blog José Antonio Páez El Centauro del Llano del Dr. Oscar José Márquez
*Rafael Arteaga Romero, médico pediatra, biznieto del " Centauro de los Llanos"

Labels: , , , , ,

Friday, December 4, 2009

Privilegio exigente (General José Antonio Páez)


General José Antonio Páez 1859 - 1863 Lessmann & Fotografía Museo Bolivariano Caracas

Tomado de:
http://doctorpolitico.com/?p=2450

El único presidente de Venezuela que se ha equivocado es José Antonio Páez, al menos fue el único en admitirlo. El dos veces Jefe de Estado concluye así su Autobiografía: “Termino, pues, la historia de mi vida donde debió haber acabado mi carrera pública…”, esto es, en 1850. Reconoce así que se equivocó al seguir en el protagonismo político y volver al poder, y todavía más:
“Es seguro que en tantos años de carrera pública habré cometido yerros de más o menos consecuencia; pero bien merece perdón quien sólo pecó por ignorancia, o por concepto equivocado. Mi propio naufragio habrá señalado a mis conciudadanos los escollos que deben evitar”.


Los demás presidentes no se equivocaron jamás. Tal es su convicción, o su declaración. En cambio, los venezolanos pensamos mayoritariamente que los únicos en equivocarse fueron, precisamente, los presidentes, y que nosotros nunca hemos errado, ni siquiera al elegirlos. Que este país sería una maravilla si no hubiéramos tenido presidentes, gobiernos y políticos así.


En la investigación realizada para escribir estas páginas no encontré evidencias que sustentaran la infalibilidad popular o la sabia pureza popular. Los venezolanos, y nuestros gobernantes, juntos o por separado, nos hemos equivocado. Pero también, como hemos podido darnos cuenta, hemos sabido acertar.


Siempre se nos dijo que el poder en Venezuela es para los hombres de armas. “El mundo es de los valientes” en la frase carujana. Que esta tierra brava, rebelde, parejera, este “cuero seco” no podía ser gobernado “por las buenas”. Los civiles podían redactar proclamas”, escribir constituciones y leyes para no cumplirlas, pero no mandar. Los cuarenta años más estables y de más progresos en la vida de este país demuestra exactamente lo contrario.


Se ha diagnosticado que esas cuatro décadas cerraron su ciclo a causa de la corrupción, un fenómeno que antecedió a la democracia y que la ha sobrevivido con una salud y una fortaleza que impactan al menos impresionable de los observadores. Creo que la verdad es que su ocaso está más relacionado con el colapso del modelo rentista que no supo superar y con el alejamiento entre los partidos políticos y la sociedad toda, desde los sectores organizados con intereses grandes, medianos y pequeños, hasta el pueblo llano y sus mismas bases.


En el tiempo de los civiles en el poder, el único estable como tal en la Historia de Venezuela, la contabilidad política tiene sus créditos y sus débitos.


En cuanto a convivencia, el haber fue lograrla y mantenerla. Y el debe no valorarla.


En cuanto a instituciones, el haber fue organizar poderes equilibrados y ensayar la primera, y hasta ahora única, experiencia sostenida de poder distribuido, limitado, despersonalizado de nuestra existencia republicana. Y el debe, no desarrollar conciencia institucional.


En lo social, el haber fue la transformación radical de Venezuela y la educación de la abrumadora mayoría de los venezolanos. Y el debe, no haber logrado en la medida deseable la integración de esa sociedad nueva y compleja.


En lo económico, el haber es la modernización y diversificación de un aparato productivo que no es ni la sombra de lo que había. Y el debe, no haber superado el rentismo para poder generar prosperidad sustentable para todos.


En lo petrolero, el haber es la madurez para buscar y lograr el progresivo dominio de nuestro principal negocio. Y el debe, no haber sacado todo el provecho posible en desarrollos aguas abajo y con la inversión de los ciudadanos.


En la infraestructura y el medio ambiente, el haber es una descomunal transformación dl escenario nacional, y el debe nuestro inveterado descuido con el mantenimiento.


En lo internacional, el haber es una diplomacia vinculada a valores e intereses nacionales que nos ganó prestigio y respetabilidad en el mundo. El debes es una inmodesta sobrestimación de nuestras posibilidades que nos llevó, y nos sigue llevando, a empresas que nos exceden y no necesariamente nos convienen.


¿Es mayor la columna azul del crédito que la roja del débito?


Me parece que sí. Pero, en todo caso, he procurado poner honradamente en manos del lector los elementos de juicio que le permitan tomar su posición.


El logro más grande de los cuarenta años es haber demostrado que podíamos vivir en libertad y en paz, y el fracaso más triste no haber aprendido a defenderla y a mejorarla.


Si miramos la historia de este país, de Latinoamérica y del mundo, veremos que vivir en libertad es un privilegio, pero también una labor muy exigente. En la opresión sólo hay que obedecer. En la democracia hay que decidir. Porque la libertad se trata de atreverse cada uno a asumir su responsabilidad.


Ramón Guillermo Aveledo

Labels: , , , ,

Thursday, December 3, 2009

Ricardo Gil Otaiza // El arte magnífico de Francisco Lacruz (General José Antonio Páez)

Tomado de:
http://www.eluniversal.com/2009/12/03/opi_art_el-arte-magnifico-de_03A3142415.shtml


Recientemente pude disfrutar en el auditorio de la Asociación de Profesores de la Universidad de Los Andes (APULA), de una muestra pictórica del artista plástico venezolano Francisco Lacruz (Mérida, 1945). Hubiese querido tener a la mano lápiz y papel (ni decir una laptop) para desde aquel recinto comenzar a describir mis profundas emociones en torno a aquella obra, que no me canso de calificar como "magnífica".

Me llamaron poderosamente la atención los retratos del físico alemán Albert Einstein (1879-1955): uno disertando sobre sus famosas teorías y el otro en actitud reflexiva. Con respecto al segundo -mi favorito-, destaca la luminosidad del rostro, la chispa del genio impregnada de sosiego; ese halo beatífico que nos sublima hasta alcanzar un candor metafísico difícil de patentizar sobre la tela. Es asombroso cómo logra Lacruz plasmar la textura de la piel, las manchas de la vejez y hasta los lunares, con un grado de perfección tal, que el espectador se queda atónito, paralizado, frente a la obra. Quien observa al Eistein reflexivo, setentón, meditabundo, con las manos entrelazadas, apoyado sobre sus libros, es presa de una extraña mezcla de sentimientos: alegría por el encuentro con el gran científico, pero también de compasión ante la inmensa soledad del genio; admiración por la exquisita luminosidad de unos ojos cargados de logros científicos, y al mismo tiempo pesadumbre por las tantas decepciones humanas llevadas sobre sus hombros ya cansados. Estar a solas con este retrato, es equivalente a un instante de gloria junto al eminente físico y pensador, que transmutó para siempre la percepción del mundo y su relación con el cosmos.

Magníficos también son sus lienzos de Mario Moreno Cantinflas, Diana de Gales, Jesucristo (en profundo trance de oración), niños campesinos vendiendo sus animales y sus verduras a los viajeros que se adentran por las estrechas carreteras andinas, y las vírgenes (casi beldades) con sus hijos sobre los regazos, entre otros, que completaron con maestría esta impresionante muestra pictórica.

He sido un fiel seguidor de la carrera artística de Francisco Lacruz; posiblemente el mejor retratista venezolano de su generación. Como todo ulandino, he podido extasiarme frente a sus obras que dan brillo a las galerías del Aula Magna, Paraninfo y Salón Rojo de la ULA. En la primera galería destaca la restauración que hiciera de un óleo de Tito Salas sobre el Libertador Simón Bolívar, así como los retratos de Tulio Febres Cordero, José Humberto Cardenal Quintero (con quien comparte honores pictóricos en otro de los espacios), Mario Briceño Iragorry, Caracciolo Parra Pérez, Julio César Salas, y Pedro Rincón Gutiérrez. En el Paraninfo (galería de los fundadores y rectores), exhibe los retratos de Francisco Javier Irastorza, José Domingo Paoli, José Antonio Páez, Carlos IV Rey de España (copia), otra vez Pedro Rincón Gutiérrez, Ramón Vicente Casanova, José Mendoza Angulo, Néstor López Rodríguez, Miguel Rodríguez Villenave, Humberto Pachano Rivera y Genry Vargas Contreras. En el Salón Rojo exhibe una copia hecha al retrato de Fray Juan Ramos de Lora, fundador de nuestra universidad.

En su carrera, Lacruz se ha adentrado en otras técnicas de expresión plástica: carboncillo, acuarela, plumilla y pastel, dejando sentado un estilo y unas ansias de perfección que se traducen en obras de extraordinaria calidad y belleza. Como se ha de suponer, su obra pictórica no sólo está presente en los predios de la casa de estudios merideña, sino también en diversas instituciones regionales, nacionales y fuera de nuestras fronteras.

Y si a todos estos méritos artísticos -que no alcanzo a describir con meras palabras, porque me quedo corto- se aúnan la sencillez del autor, así como su trato diáfano y directo, no queda otra alternativa sino reconocer en Francisco Lacruz a uno de los grandes talentos universales de nuestra muy amada ciudad de Mérida.

Vaya a ese gran artista este pequeño tributo de admiración de un humilde, pero sensible coterráneo. rigilo99@hotmail.com

Labels: , , , ,

Tuesday, November 17, 2009

El General José Antonio Páez y la Imagen del Santísimo, Milagroso y Venerado Nazareno de Achaguas


Tomado de:
http://www.entornointeligente.com/resumen/resumen.php?items=979154
El Gral. En Jefe José Antonio Páez, preocupado por una batalla, ofreció que si la ganaba, regalaría a la entonces capital del estado Apure, la imagen del Nazareno.

Promesa que cumplió encargando la imagen a España. ¿Curioso no?

La historia del Nazareno de Achaguas se encuentra íntimamente ligada a la última etapa nuestra Guerra de la Independencia de Venezuela y a la figura del General en Jefe José Antonio Páez, líder del Pueblo Llanero, radicado en los actuales estados de Barinas, Cojedes, Portuguesa, Guárico, Apure, Anzoátegui y Monagas.
Tras romperse de nuevo las hostilidades entre España y la Gran Colombia. Páez como comandante del Ejército de Apure tenía la misión de dirigir su ejército hasta la ciudad de San Carlos como parte del plan de operaciones dictado por el Libertador Simón Bolívar.
Antes de partir con su ejército, el cual poseía como cuartel general la ciudad de Achaguas, Páez se dedico el 10 de marzo a orar en la iglesia de la ciudad prometiendo una solemne imagen de Jesús El Nazareno si lograba la victoria en el campo de batalla y parte ese mismo día junto con los 2.500 hombres que componían su ejército.

El pueblo calaboceño recibe con profundo fervor al Nazareno de Achaguas
El ejército de Apure, los de occidente y de Barinas se concentraron según lo previsto en San Carlos y el 24 de junio de 1821 obtuvieron una victoria aplastante en la sabana de Carabobo, en la que Páez jugó un papel crucial.


La guerra sin embargo prosigue dos años más y Páez se mantiene ocupado en cargos militares y políticos hasta que el año de 1833 Páez le encarga al tallista español Merced Rada la imagen que es entregada a la iglesia en 1835.

La figura tiene 1.80 metros de altura y la cruz que sostiene el Nazareno mide 2.70 metros de largo y 1.40 metros el palo menor con 7 centímetros de grosor.

Todos los Miércoles Santos se congregan en la iglesia y en el pueblo de Achaguas para pedir favores y pagar promesas.

La imagen del Nazareno es sacada de la iglesia a las 5 de la tarde y llevada por los creyentes en procesión hasta la medianoche.

Esta es la primera vez que sale la imagen del Nazareno y viene precisamente a la sede del gobierno eclesiástico, donde está centrado el Trono Místico del Arzobispo Metropolitano de Calabozo.

Labels: , , , ,

Thursday, November 12, 2009

Las canciones del centauro José Antonio Páez



Tomado de:
http://noticieroalternativo.com/2009/11/12/las-canciones-del-centauro-jose-antonio-paez/


José Antonio Páez, héroe de Carabobo, debe trasladarse por razones económicas a Buenos Aires, República Argentina. Allí hace amistad con la familia Carranza, gente de muchos bienes en la zona. Páez, en un gesto de cariño, regala a Esteban Adolfo Carranza un cuaderno con piezas musicales compuestas por él.


El cuaderno se conserva y tal como dice la crónica de Oscar Yanes del 20 de mayo de 2005 “La Orquesta Sinfónica Venezuela, bajo dirección del maestro Alfredo Rugeles, el tenor Víctor López y el Coro de Opera Teresa Carreño, bajo la batuta del maestro Jesús González, vibraron anoche interpretando “La flor del retiro”, “El Pescador”, “Escucha ¡Bella María!” y “Sanctissina” escritas por un barítono, violinista y pianista llamado José Antonio Páez.


Los jóvenes compositores Juan de Dios López Maya y el investigador Alfredo Tinoco hicieron el milagro de resucitar la música de Páez que dormía en Buenos Aires. Ellos hicieron la investigación histórica y arreglos orquestales. El profesor Alejandro Ramírez, presidente de la Orquesta Sinfónica Venezuela, también está cubierto de gloria”
ITP

Labels: , , ,

Friday, November 6, 2009

José Antonio Páez (Comisión departamental para el bicentenario)


Tomado de:
COMISION DEPARTAMENTAL PARA EL BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA ...
José Antonio Páez. ElLeón de Apure nació en Curupa Venezuela el 13 de junio ... de comunicación y comunidad en general con el fin de planificar coordinar y ..
http://bicentenariocauca.blogspot.com/2009/11/jose-antonio-paez.html


José Antonio Páez

El ‘León de Apure’ nació en Curupa, Venezuela, el 13 de junio de 1790. Su obra militar en los llanos colombo-venezolanos fue fundamental en el triunfo de la Campaña Libertadora de 1819 y la Campaña de Venezuela de 1821, que terminó en la Batalla de Carabobo. Su gesta lo convirtió en un caudillo de la independencia y en 1830 en el primer presidente de Venezuela, luego de que se desintegró en forma definitiva la Gran Colombia. Murió en Nueva York el 6 de mayo de 1873.

Labels: , , , ,

Thursday, October 29, 2009

En memoria de Páez (General José Antonio Páez)


Tomado de:
http://www.eluniversal.com/2009/10/29/opi_art_en-memoria-de-paez_1631111.shtml

Andrés Cañizález


Páez planteaba que las responsabilidades fuesen ulteriores a la expresión

Cada cierto tiempo, desde el poder, se enfilan las acusaciones contra José Antonio Páez. Nuestro interés no es hacer un panegírico. Sin embargo, al retratar un par de sus actuaciones tal vez ayude a tener una mirada menos maniquea sobre Páez.

Si bien era indiscutible el papel de Páez como caudillo en el lapso 1830-1847, tal vez un ejemplo permita captar cabalmente un retrato de aquellos años, de intenso debate. Como nos recuerda Augusto Mijares, uno de los grandes ensayistas históricos del país, en 1839 el fundador de la Academia de las Matemáticas, Juan Manuel Cajigal, escribió un artículo de prensa que terminó disgustando a Páez. Dada la condición castrense de esta academia y del rango de comandante que poseía Cajigal, el caudillo ordenó que fuese destituido de la cátedra que ocupaba. El afectado apeló ante las autoridades de la universidad, así como ante la Junta de Inspección y Gobierno, sin retractarse de lo publicado. Finalmente se determinó que el desempeño de Cajigal no comprendía carácter militar sino puramente civil, por lo que el propio Páez debió revocar su decisión.

La Constitución de 1830, en su artículo 194, establecía que "todos los venezolanos tienen derecho a publicar sus pensamientos y opiniones de palabra, o por medio de la prensa, sin necesidad de previa censura".

El 27 de abril de 1839 fue sancionada en el Congreso de Venezuela una nueva Ley de Imprenta, con la cual se derogaba la de 17 de septiembre de 1821. Tuvo muy pocas variaciones, una de las disposiciones refrendadas que mayor polémica levantó tenía que ver con la responsabilidad del impresor -además del autor- sobre aquello publicado. La ley se promulgó pese a la objeción del general Páez, presidente de la República en ese entonces, como nos lo recuerda Lucía Raynero. Le resultaba una restricción indebida el castigo de los impresores: "Siendo absolutamente libre a todo venezolano la facultad de publicar sus pensamientos por medio de la prensa, todo obstáculo que se ponga al impresor, bien amedrentándole, bien haciendo recaer sobre él las multas y prisiones, por el hecho de haber llevado a efecto la impresión, es una evidente coartación del derecho amplio de que gozan los venezolanos para publicar por la prensa sus ideas".

El debate planteado tiene plena validez incluso en el contexto actual. Se trata de que cualquier abuso cometido haciendo uso de la libertad de imprenta, no impusiera tales castigos que pusieran fin a las publicaciones, a lo cual podía llevar la ley poniendo parte de la carga en el impresor. Era necesario que se aplicasen penas justas. A fin de cuentas, tal como lo establecen las normas internacionales modernas, Páez planteaba que las responsabilidades fuesen ulteriores a la expresión y que ninguna sanción fuese tan fuerte que implicara el cese de un medio.
http://www.infocracia.info/

Más artículos de esta firma

Labels: , , , , ,

Monday, October 26, 2009

Los próceres (General José Antonio Páez )


Tomado de:
http://www.semana.com/noticias-especiales/proceres/130492.aspx

BICENTENARIOLos patriotas ilustres fueron determinantes con su valor en la independencia de Colombia. Estos son algunos de ellos.
Sábado 24 Octubre 2009

Simón Bolívar

Noble, rico y con talento. Así era descrito por sus contemporáneos este caraqueño nacido el 24 de julio de 1783 y bautizado como Simón José Antonio de la Santísima Trinidad. De origen vasco, hacía parte de una familia que en varios siglos de presencia en Venezuela había acumulado una gran fortuna. Tierras, minas, plantaciones, ganado, esclavos y residencias le permitieron a Simón disfrutar de privilegios, pero también, paradójicamente, de privaciones. Muy temprano perdió a sus padres, los dos por tuberculosis, enfermedad de la que también padeció él mismo.

A los 15 años partió a España, donde, en 1802, se casó con la joven María Teresa Rodríguez del Toro, quien murió ocho meses después de la boda. Bolívar afirmó años después que si no hubiera enviudado, quizá su vida hubiese sido otra y no sería el Libertador. En Europa entró en contacto con las ideas de la Revolución francesa. Ya en 1805 lo acompañaba el convencimiento de que su destino era liberar a su país de la dominación española.

En 1810 se unió al proceso por la independencia que comenzó en Venezuela con Francisco Miranda como líder. Cuando este primer intento concluyó en fracaso, Bolívar se vio obligado a refugiarse en la Nueva Granada, donde en 1812 emitió el Manifiesto de Cartagena, una proclama en la que convocó a los americanos a rebelarse y corregir los errores cometidos en estos dos primeros años de lucha.

Desde esa ciudad emprendió en 1813 otra ofensiva para liberar a Caracas, conocida como la Campaña Admirable, en la que manifestó su preferencia por las tácticas napoleónicas del ataque relámpago. Pronto liberó su ciudad, y el ayuntamiento caraqueño, agradecido, le otorgó el título de El Libertador. Pero la contraofensiva realista de José Tomás Boves lo obligó a regresar derrotado de nuevo a Cartagena, y participó de la guerra civil que azotó a la Nueva Granada. Ante la inminente ofensiva de Pablo Morillo, se refugió en Jamaica y Haití, de allí partió a Venezuela para emprender una tercera revolución, entre 1816 y 1819.

El éxito llegó en Boyacá, el 7 de agosto de 1819, cuando ganó la primera batalla decisiva contra los españoles, con la que se inició el derrumbe militar de la presencia colonial española.

Los patriotas, ahora dirigentes de una naciente nación, comprendieron que liberar al resto de Hispanoamérica era necesario. Para ello, Bolívar ejecutó la campaña del Sur: liberó Quito con la batalla de Pichincha, en 1822, y con la de Ayacucho, en 1824, consolidó la independencia de Perú.

La organización civil de la República se inició con la Constitución de Angostura en 1819, cuando nació la República de Colombia, integrada por Venezuela, la Nueva Granada y Ecuador. Luego, con la Constitución de Cúcuta, 1821, se organizó el Estado. Sin embargo, el caudillismo venezolano y las diferencias con los neogranadinos acabaron con la idea unitaria. Frustrado e incomprendido, pero tocado por la gloria inmortal, Bolívar murió en Santa Marta el 17 de diciembre de 1830, cuando se disponía a viajar a Europa.


Francisco De Paula Santander

El 20 de julio de 1810, el estudiante Francisco de Paula Santander se encontraba en la casa de un criollo santafereño cuando llegó el rumor. En la Plaza Mayor de Santafe el pueblo se levantaba contra la autoridad española. A partir de ese momento, la vida del joven cambió para siempre, porque de inmediato se unió a los revoltosos. Había nacido el 2 de abril de 1792 en la Villa del Rosario de Cúcuta y tenía escasos 18 años cuando se vinculó a la causa independentista. Al comenzar la reconquista española, desde 1816 se encargó de organizar la resistencia en los Llanos Orientales, que fue el comienzo de la campaña que concluyó en 1819 con el paso por el páramo de Pisba los Andes y el triunfo decisivo en la batalla de Boyacá.

Más allá de su destacada historia como militar de la guerra de independencia, la importancia histórica de Santander reside en su obra como estadista. Primero, como vicepresidente de Cundinamarca, como se denominó a la Nueva Granada durante el período hoy conocido como la Gran Colombia. Y luego de toda la república, luego de ser aprobada la Constitución de Cúcuta.

Caracterizado por su civilismo, pronto entró en conflicto con los militares venezolanos que acompañaban a Bolívar, y luego fue acusado de participar en la conspiración septembrina de 1828, que atentó contra el Libertador. Perdonado por éste, salió al exilio en Europa hasta 1832, cuando regresó a ocupar la Presidencia, primero de manera interina, y luego, por elección, desde 1833 hasta 1837.

A Santander se atribuye la creación del orden legal necesario para hacer viable a la República. Por eso, su pensamiento quedó recogido en la frase: “Colombianos, las armas os han dado la independencia, las leyes os darán la libertad”. Y su pensamiento civilista quedó consignado en la frase siguiente: “La espada de los libertadores tiene que estar, de ahora en adelante, sometida a las leyes de la República”.

Santander construyó el primer sistema de educación pública que existió en Colombia, al impulsar la creación de escuelas, colegios y universidades en los que se impartía una educación laica orientada por una filosofía liberal. Murió en Bogotá el 6 de mayo de 1840 y es considerado el fundador del Partido Liberal.

José María Córdova

Nació en Concepción el 8 de septiembre de 1799 y murió el 17 de octubre de 1830. A sus 30 años fue general en el Ejército libertador.

Ante la ofensiva de la reconquista, participó en la guerra de resistencia que organizó Santander en el Casanare y también en las batallas decisivas del Pantano de Vargas y Boyacá, en 1819. Luego, consolidó la liberación de la Costa Caribe y después se trasladó a Quito para participar en la campaña del sur, bajo las órdenes del mariscal Sucre. Participó en las batallas de Pichincha y Ayacucho, cuando arengó a sus tropas antes de la lucha con una frase que hizo historia: “Soldados, armas a discreción; de frente, paso de vencedores”.

Se levantó contra la dictadura de Bolívar y murió asesinado por Ruperto Hand cuando yacía herido tras la batalla de Santuario. Hoy uno de los departamentos de Colombia lleva su nombre.

Antonio José De Sucre
Nació en Cumaná, Venezuela, el 3 de febrero de 1795. Perteneció a una familia rica y de tradición militar; su padre fue coronel del Ejército español. Participó en la guerra de independencia venezolana y logró su máxima gloria al vincularse a la campaña del sur. Comandó las tropas patriotas en la batalla de Pichincha, en 1822, y en la de Ayacucho, en 1824. Designado por Bolívar presidente de Perú, y luego de Bolivia, pronto las disensiones se apoderaron de la joven nación y tras sufrir un atentado, Sucre se vio obligado a abandonar la Presidencia. Regresó a Quito, donde se casó con la marquesa de Solanda. Años después trató de regresar a Venezuela, pero el régimen de Páez le impidió entrar a su patria, por lo cual regresó a Quito. Pero nunca llegó. Fue emboscado y asesinado en las montañas de Berruecos, el 4 de junio de 1830.

En su memoria, un departamento de Colombia lleva su nombre, lo mismo que la antigua moneda del Ecuador, una ciudad en Bolivia y varias en Venezuela.

Juan José Rondón

Nació en 1790, en un poblado del actual estado Guárico (Venezuela). Sin embargo, el clérigo e historiador colombiano Cayo Leonidas Peñuela asegura en una de sus publicaciones que Rondón habría nacido en Soatá (Boyacá).

Se vinculó al Ejército patriota en 1817 para acompañar a Simón Bolívar en la campaña libertadora de 1819, donde se distinguió en la Batalla del Pantano de Vargas; un combate en el que fue protagonista de una hazaña con los 14 lanceros que hicieron retroceder a las tropas realistas. Por esto se le considera el primer héroe de la caballería colombiana. Rondón también luchó en el combate de Las Queseras del Medio y, en 1820 formó parte del Regimiento de la Guardia de Cúcuta que participó en la Batalla de Carabobo. Murió en Valencia (Venezuela) a causa de una herida que se gangrenó en su pie.

Atanasio Girardot

Nació en San Jerónimo, Antioquia, el 2 de mayo de 1791, de la unión de un francés y una criolla. Se graduó en derecho en 1810, año en el que comenzó a participar en la causa patriota. Al año siguiente, le correspondió comandar las tropas que se enfrentaron al gobernador realista de Popayán, Miguel Tacón, en el puente del río Palacé, donde logró un resonante triunfo. Participó con Bolívar en la Campaña Admirable, y con Rafael Urdaneta derrotó a los realistas en la llanura de Taguanes. Murió en el cerro de Bárbula, Venezuela, el 30 de septiembre de 1813, cuando cayó envuelto en la bandera . Recibió el honor de ser designado por Bolívar como héroe.

Juan Del Corral

Nació en Mompox el 23 de junio de 1778. Se trasladó a Antioquia y allí estaba en 1810 cuando se inició la independencia. Nombrado, junto con José Manuel Restrepo, representante de Antioquia al Congreso de Provincias Unidas, en 1813 fue declarado dictador del Estado de Antioquia y se encargó de la defensa de esta provincia.

Como gobernante promulgó la declaración de independencia el 11 de agosto de 1811. Sin embargo, su máximo aporte consistió en haber propuesto al órgano legislativo antioqueño la libertad de los hijos de los esclavos, llamada “libertad de partos”, aprobada el 20 de abril de 1814. Murió en Rionegro, Antioquia, el 7 de abril de 1814.

José Antonio Anzoátegui
Nació en Barcelona en 1789, pero se convirtió en uno de los hijos adoptivos destacados de la Nueva Granada. Ocupó importantes puestos oficiales en el Ejército venezolano en la Independencia. Su intervención en la Batalla de Boyacá le valió el ascenso a general de división. Anzoátegui no pudo disfrutarlo, pues el 15 de noviembre de 1819, un día después de cumplir 30 años, murió. La causa de su muerte nunca se determinó. Algunos se la atribuyen a una fiebre y otros a un posible envenenamiento.



José Prudencio Padilla
Nació el 19 de marzo de 1784 en la Villa de Pedraza, provincia de Riohacha. Su madre fue una wayuu; su padre, un negro libre. A los 14 años, entró a la Real armada española y participó en la batalla de Trafalgar, en 1805, donde fue hecho prisionero por los ingleses. Luego de tres años de prisión, fue liberado y recibió el nombramiento de contramaestre del arsenal de Cartagena.

Ocupaba ese cargo cuando estallaron los sucesos de 1810 y tomó las armas patriotas.. Luego de numerosas acciones navales fue ascendido a general de brigada de la Armada de Colombia. Se le considera el héroe de la batalla del Lago de Maracaibo, el 24 de julio de 1823, cuando se selló la liberación del Caribe.

Fue elegido dos veces senador de la República, pero el 26 de mayo de 1828 fue detenido y enviado a Bogotá, acusado de participar con otros oficiales en un acto de indisciplina. Estaba preso cuando ocurrió el atentado contra Bolívar del 25 de septiembre. Algunos conjurados asaltaron el cuartel donde se hallaba preso para nombrarlo comandante de la rebelión. Se le juzgó por conspirador, y fue condenado a muerte y fusilado el 2 de octubre de 1828. Fue el gran héroe naval de la independencia, fundador de la Armada nacional y primer almirante de Colombia.

Antonio Baraya
Capitán de la guarnición de Santafé de Bogotá. Cuando la Junta Suprema de Santafé creó el batallón de voluntarios, nombró comandante a Baraya, el único militar de carrera. Combatió al realista Miguel Tacón en el occidente y el 28 de marzo de 1811 lo derrotó en Palacé, la primera batalla ganada por los patriotas.

Cuando estalló la guerra entre federalistas y centralistas, Antonio Nariño, presidente de Cundinamarca y dirigente de los últimos, le otorgó el mando de sus tropas, pero Baraya se pasó al bando contrario. Cuando atacó a Santafé fue derrotado por Nariño el 9 de enero de 1813. Durante la Reconquista fue fusilado por los hombres del Pacificador Pablo Morillo.

José Antonio Páez
El ‘León de Apure’ nació en Curupa, Venezuela, el 13 de junio de 1790. Su obra militar en los llanos colombo-venezolanos fue fundamental en el triunfo de la Campaña Libertadora de 1819 y la Campaña de Venezuela de 1821, que terminó en la Batalla de Carabobo. Su gesta lo convirtió en un caudillo de la independencia y en 1830 en el primer presidente de Venezuela, luego de que se desintegró en forma definitiva la Gran Colombia. Murió en Nueva York el 6 de mayo de 1873.

Pedro Romero Walker

Nació en Matanzas, Cuba. Llegó a Cartagena pasada la segunda mitad del siglo XVIII. Romero se comprometió con el movimiento emancipador y el 11 de noviembre de 1811, a la cabeza de los lanceros y del pueblo cartagenero, exigió a la Junta Suprema la proclamación de la independencia. Pero la persecución de Morillo hizo que los patriotas cartageneros dejaran la ciudad.

Hermógenes Maza
El general José Hermógenes Maza nació en 20 de abril de 1792 en Santa fe de Bogotá. En 1810 se unió a la causa de la independencia y se alistó en el Batallón Auxiliar. Desde entonces libró diferentes batallas entre las que se cuentan la de Tenerife, donde culminó la liberación del Magdalena, y la de Pichincha, en la que luchó junto a Sucre. En 1826 recibió el despacho de general de brigada y se retiró a Mompox, donde murió en 1847.

José María Cabal
Nació en Buga en 1770. En 1811 fue nombrado Presidente de la Junta de las ciudades confederadas del Cauca y poco tiempo después, primer dignatario de la junta revolucionaria de Popayán. Se unió al Ejército libertador y actuó junto a Nariño en batallas como la de Palacé. Cabal murió sin ver la independencia definitiva de su país, pues fue hecho prisionero y ejecutado en 1816.

Labels: , , , , , ,

Las batallas


Acción del castillo de Maracaibo, de José María Espinosa (Museo Nacional), una pintura que refleja el fragor de esta batalla naval



Tomado de:
http://www.semana.com/noticias-especiales/batallas/130412.aspx


BICENTENARIO Estas confrontaciones fueron determinantes para la Independencia de la Nueva Granada. Muchos próceres escribieron su historia en cada una de ellas. Por Carlos Eduardo Jaramillo

Sábado 24 Octubre 2009


Boyacá
Este fue un combate de encuentro, una confrontación inmediata en el lugar donde las fuerzas contrarias convergen। La de Boyacá además no fue sólo una batalla, sino dos: la que se dio en el puente sobre el río Teatinos (hoy conocido como el Puente de Boyacá), entre la tropa realista al mando del coronel Francisco Jiménez y las patriotas del general Francisco de Paula Santander. La otra se dio a kilómetro y medio del puente, entre la retaguardia realista al mando del general José María Barreiro y las tropas patriotas comandadas por el general Antonio José Anzoátegui.




El encuentro se inició a las 2 de la tarde entre las tropas de vanguardia y retaguardia, con un total de 5.000 hombres en combate.


En la zona del puente, los realistas pasaron el río y se atrincheraron en la orilla opuesta, donde iniciaron una tenaz resistencia, al punto de que es allí donde se dio la mayor parte de las bajas. La acción culminó con un movimiento de la caballería patriota que logró vadear el río y tomar por la retaguardia a los españoles, quienes iniciaron el repliegue.


En el otro frente de lucha, la fuerza de Barreiro fue embestida por la caballería de Anzoátegui, que no sólo le impidió apoyar la vanguardia de Jiménez, sino que rompió y desordenó sus fuerzas. Le correspondió al coronel Juan José Rondón, al mando de los 300 jinetes del escuadrón Lanceros del Alto Llano, que se había lucido en el Pantano de Vargas, silenciar la artillería y encarar la caballería del enemigo utilizando la ya probada táctica de 'Vuelvan Caras'.


La batalla terminó a las 4 de la tarde del 7 de agosto de 1819 y en ambos combates la victoria de los patriotas fue neta. Bolívar llegó con su estado mayor cuando ya la suerte estaba echada y los realistas en franca desbandada. Fue el propio Libertador quien organizó la persecución de los derrotados. Los que no fueron hechos prisioneros marcharon hacia Honda, junto con el virrey Juan Sámano, que saliendo de Santa Fe se les une en el camino, y los otros hacia Popayán y Pasto, fervorosos reductos realistas.


Las bajas españolas sumaron 86, los heridos 30 y los prisioneros superaron los 1.600 entre los que se encuentra el propio general Barreiro. Los patriotas contaron 13 muertos y 53 heridos.


Con esta victoria los patriotas consolidaron su dominio en gran parte de la Nueva Granada y le dieron un giro definitivo a su campaña independentistas.


El Pantano de Vargas


Para el mes de julio el pequeño valle atravesado por la quebrada Varguitas, conocido como el Pantano de Vargas, se había tornado más fangoso por los constantes desbordes de su riachuelo. En este lugar se dio un combate sin vencedores ni vencidos: ganaron los errores tácticos.


Y todo comenzó mal con la salida de las tropas de Bolívar de los Corrales de Bonza, en un movimiento de flanco frente al enemigo, lo que contraviene la regla de oro napoleónica, que recomienda nunca hacer movimientos de flanco frente a un ejército en posición, como estaba el realista. El afán de Bolívar por sorprender al enemigo lo indujo a tomar el riesgo, con una fuerza que recién venía de padecer el calvario de Pisba y que no se podía dar el lujo de perder ninguna batalla. La reconocida incapacidad militar de Barreiro al no aprovechar esta y otras 'audacias' de Bolívar, les permitió a los patriotas evitar una derrota.


En su movimiento hacia Tunja, vía Toca, Bolívar pasó el río Sogamoso con barcas improvisadas, cuando sin saberlo las tropas españolas lo estaban esperando en formación de combate más adelante, sobre las alturas del Pantano de Vargas, paso obligado de Bolívar, que ya no podía retirarse.


Barreiro no atacó cuando las tropas del Liberador atravesaban el río y decidió más bien esperarlo sobre el pantano. El 25 de julio de 1819, cuando las tropas patriotas se encontraron con las realistas, Bolívar entró en desespero al saber que estaba ubicado en el peor sitio para dar batalla y que no tenía posibilidades de retirarse, consciente de que los riesgos tomados o los errores cometidos podrían ese día ponerles fin a sus sueños libertarios.


Los españoles, confiados en su victoria, esperaron que los patriotas hicieran el gasto tratando de desalojarlos de sus posiciones. Ya cuando las sombras de la tarde empezaron a envolver el campo, Barreiro decidió ponerle fin al combate con una lúcida carga de su caballería, que hizo que Bolívar exclamara: "Se nos vino la caballería y se perdió la batalla"


Fue entonces cuando el coronel Juan José Rondón le pidió al Libertador que le dejara hacer una "entrada" con los 300 jinetes del escuadrón Lanceros del Alto Llano, famosos por su astucia, valor y destreza en la monta y el manejo de sus largas lanzas de palma de abanico con la punta quemada.


Sin otra opción, Bolívar no sólo le permitió la carga a Rondón, sino que le ordenó: "Salve usted la Patria". El ataque se inició con su comandante seguido por 23 lanceros que estaban alerta, pero luego se les unió el resto del escuadrón, y logró quebrar la línea de la caballería realista. La lluvia torrencial que se desató impidió ya los fuegos de la infantería, por lo que, con la noche cayendo sobre el campo, el combate se suspendió y ambas fuerzas regresaron a los lugares de donde habían salido: los españoles a Los Molinos de Tópaga y los patriotas a los Corrales de Bonza.


Tacines Antonio Nariño se ofreció a comandar una fuerza unificada para derrotar la amenaza realista que desde en el sur amenazaba la capital.


Victorioso hizo retroceder a las fuerzas de Juan Sámano, y las derrotó en Alto Palacé y Calibío y las obligó a retroceder hasta el cañón del Juanambú, donde Melchor Aymerich construyó una fortaleza considerada imposible de tomar.


A dos días de Pasto, Nariño logró flanquear las fortificaciones de Juanambú e instalarse en las goteras de la ciudad, en la hacienda Pajajoy, desde donde pidió al cabildo de la ciudad que se rindiera. Los españoles salieron hacia Quito dejando el mando a Pedro Noriega, que enardeció a los cívicos para que atacaran a un Nariño confiado en espera de la respuesta del cabildo. El 11 de mayo los pastusos lograron derrotar la avanzada de Nariño y la emprendieron luego contra el grueso de la fuerzas asentado en Tacines. La confusión entre los patriotas es total y pensando que sus propias fuerzas eran parte del enemigo, emprendieron la retirada dejando a Nariño aislado en el cerro de El Calvario con 200 hombres, que en la noche marcharon a Tacines para encontrar una desolación total.


Sin ayuda, hambriento y desesperado, después de tres días se entrega a Noriega. "¡ Pastusos mierdas!, si queréis al general Nariño, aquí lo tenéis", le dijo desde un balcón a la multitud que vociferaba en su contra. Trece meses pasó en la cárcel de Pasto, luego se le conmutó la orden de fusilamiento y se le trasladó a Quito para luego ser embarcado hacia la prisión de Cádiz, donde permaneció cuatro años.


Ayacucho
Después de la derrota realista en las pampas de Junín, en medio de los Andes peruanos. el Ejército español seguía siendo una gran amenaza. Las tropas libertadoras quedaron al mando del general Antonio José de Sucre, de lejos el general más completo de todos los oficiales con que contaban las filas bolivarianas. Sin embargo, Bolívar, ahora nombrado dictador del Perú, le ordenó evitar cualquier enfrentamiento que pudiera comprometer la suerte del Ejército bajo su mando.


El Virrey José de La Serna decidió que su prioridad era derrotar a Sucre, con lo que se inició un período del 'gato' y el'ratón' con un Ejército realista buscando el combate y uno republicano evadiéndolo. En esta guerra de movimientos se llegó hasta finales de noviembre de 1824, cuando Bolívar levantó sus restricciones y dejó bajo la entera responsabilidad de Sucre el comprometimiento de sus fuerzas en una batalla decisiva.


Sucre, sin que el enemigo lograra percibirlo, se ubicó frente a la pampa de Ayacucho con una fuerza de 6.910 hombres y, entre el 6 y el 8 de diciembre, copó las mejores posiciones del campo. Hasta allí llegaron las fatigadas fuerzas realistas en número de 9.310 hombres. El general José María Córdova cargó al centro con 2.000 hombres. Su disciplina y su contundencia desarticularon los 5.000 soldados que se le oponían y capturó la artillería que los españoles habían ubicado en su centro. En hora y media, el núcleo del poder español en el Perú estaba vencido.


Unos 1.800 muertos, 700 heridos y 2.552 prisioneros con sus banderas, armas y pertrechos, es el rédito de esta victoria.


En Ayacucho se resumió la experiencia patriota y el saber militar de 13 años de estar haciendo la guerra en todos los terrenos de la difícil geografía americana.


Bárbula Si el 30 de septiembre de 1813 en el combate de Bárbula no hubiera muerto el coronel del Ejército de la Unión Atanasio Girardot, este habría sido un simple encuentro más en la larga lucha por la independencia, que seguramente no lo habría tenido mayor cabida en los registros históricos y mucho menos haría parte de nuestro himno nacional. Su muerte lo convierte en el primer mártir del santoral militar de las guerras de independencia. Así como la Revolución Francesa hizo de Jean Paul Marat su primer santo, Bolívar entendió que era fundamental para la guerra por la independencia y para la creación de un ejército, construir un perfil del enemigo y crear un discurso ideológico consecuente, así como una devoción nacional y unos santos con charreteras. Fue en la cumbre del Bárbula donde este erigió el primer altar para el santoral de la independencia.


El sitio de Cartagena

En agosto de 1815 el 'pacificador' Pablo Morillo llegó a Cartagena para someter a los rebeldes. Aisló y atacó la ciudad fortificada y los patriotas le montaron resistencia durante 106 días, pues, más que las balas, el hambre los derrotó. La leyenda dice que los cartageneros tuvieron que comer hasta ratas para sobrevivir. En febrero de 1816 Morillo hizo fusilar a seis líderes rebeldes. Y este fue el punto de partida de lo que se conoció como 'Régimen de terror'.


Pichincha Esta batalla fue el 24 de mayo de 1822 y significó el principal avance en la liberación de Ecuador del dominio español. Este enfrentamiento se dio entre las tropas del mariscal Antonio José de Sucre y las del jefe realista José Aymerich. Esta victoria fue definitiva también para la liberación de Perú.


Maracaibo Se libró el 24 de julio de 1823 y fue la batalla naval más importante de la Independencia. Marcó históricamente el momento más importante del general José Prudencio Padilla, quien derrotó al capitán realista Ángel Laborde y Navarro.


Carabobo Tuvo lugar el 24 de junio de 1821 y significó la recuperación de Caracas y buena parte del territorio venezolano, que estaba en poder de los realistas. Dos años después, con la batalla de Maracaibo y la toma del Castillo San Felipe de Puerto Cabello, la independencia de ese país se confirmó. La tropas patriotas estuvieron lideradas por Simón Bolívar y las realistas por Miguel de la Torre. En esta batalla, José Antonio Páez fue el gran héroe, por lo que el Libertador lo nombró general en jefe de las tropas.


Junín
Ocurrió el 6 de agosto de 1824 y se caracterizó por qué no hubo un solo disparo, pues toda se desarrolló con sables, bayonetas y lanzas. Fue fundamental para la emancipación de Perú. Bolívar lideró las tropas independentistas y José de Canterac, las realistas

Labels: , , ,